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¡¡Corred insensatos!!
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03 dic 12 Etapa ciclista: Cordel de la Cruz de la Mujer – Ferrocarril del Cala – Cuesta de la Media Fanega (25/11/2012)

El domingo 25 de noviembre realicé una nueva etapa por Sevilla, en compañía de mis habituales, Miguel y Sergio, y en la que nos acompañó Enrique, uno conocido nuestro. Se trató de una etapa que tenía por objetivo principal era recorrer en dirección norte el viejo trazado del ferrocarril del Cala, más allá de La Central.

Así pues, salimos de Las Pajanosas a las 9:15h, con algo de retraso sobre el horario previsto. Teníamos unos 19ºC, una temperatura bastante inhabitual dadas las fechas del año, pero que agradecí enormemente, porque esa mañana me había olvidado los guantes de la bici en casa. Si algún día tenía que salir sin guantes, desde luego que más me valía que fuera ese. Dejamos atrás Las Pajanosas, como de costumbre, en dirección al Zoo de Guillena, tomando a continuación la Ruta del Agua, hasta llegar a la entrada del tramo restringido. Desde allí optamos por variar la rutina de salidas anteriores, y optamos por subir hasta La Cantina por el Cordel de la Cruz de la Mujer. En la subida Enrique, algo fuera de forma tras no haber cogido recientemente la bici, se empezó a quedar un poco, y Miguel le ofreció una rueda durante un rato. Sergio y yo, por nuestra parte, fuimos haciendo la subida en compañía, hasta llegar al punto álgido de la subida, donde estiré un poco, coronando la cumbre en solitario.

Una vez reagrupados, iniciamos un rápido descenso hasta La Cantina, descenso en el que hice mis dos recortes habituales. Esa mañana iba estrenando una cubierta Hutchinson Toro de 2.1” en la rueda trasera, y esa era su prueba de fuego. Tengo que decir que mi primera impresión con esa cubierta fue sumamente buena: pese a tener un taco grande y separado, pensado para barro, no se enganchaba excesivamente a la hora de rodar, y respondía con aplomo y decisión en las bajadas. Estaba quedando sumamente satisfecho.

Llegamos a La Cantina a las 10:20h, y prácticamente sin detenernos, bajamos hasta la presa de Guillena, que cruzamos, para tomar a continuación el viejo trazado del ferrocarril. Las fuertes lluvias caidas recientemente se dejaban notar por doquier: el campo se encontraba muy reverdecido, el barro hacía acto de presencia, y el pantano de Guillena arrastraba una cantidad increíble de fango y maleza.

Llegamos al comienzo de la cuesta del Toro, que abandonamos a mano izquierda, para tomar el comienzo del ferrocarril, cerrado por una portela constituida con una valla de obra. Una vez en el trazado del ferrocarril, tuvimos que salvar varias portelas, sin más inconveniente que abrir y cerrar, y pronto llegamos al túnel que se encuentra frente a la central de bombeo de Guillena. A esas alturas ya habíamos empezado a rodar por un trazado que abundaba en derrumbes, pero que, pese a todo, permitía rodar con algo de soltura. Una vez pasamos el túnel, no podimos menos que datenernos a realizar las primeras fotos de la jornada:

IMAG0300.jpg

Seguimos ascendiendo, río arriba, hasta alcanzar la altura de La Central, a donde llegamos a las 11:20h. A diferencia de nuestra última visita, las aguas del Ribera de Huelva se encontraban a un nivel muy bajo, lo que nos hubiera permitido, caso de haber llegado a La Central por carretera, cruzar el cauce del río y volver aguas abajo por el ferrocarril. Pero esta vez nuestro objetivo se encontraba aguas arriba.

IMAG0301.jpg

Aquello era, para nosotros, terra incognita, pues siempre habíamos recorrido el ferrocarril en sentido inverso. Y aunque sobre el papel la vía era transitable hasta el comienzo de la cuesta de la Media Fanega, el estado real del camino era, simplemente, desconocido para nosotros. Tras una breve pausa de 5 minutos, reanudamos la marcha. A esas alturas los derrumbes eran cosa del pasado, y el firme de la vieja vía era poco menos que excelente. Así, fuimos ascendiendo, hasta llegar a la altura de la vieja estación de la Rigüela, donde nos encontramos un grupo de vacas que, asustadas por nuestra presencia, al sur, y de un gran grupo de ciclistas, al norte, no sabían a dónde dirigirse. Finalmente nos apartamos del camino en un pradillo, y los otros ciclistas las hicieron huir dando gritos vaqueros.

la-riguela

(Imagen cortesía de amg1973)

Una vez pasamos la estación, llegamos a la primera valla de todo el recorrido que nos encontrábamos cerrada. Teníamos la certeza de que los ciclistas habían pasado por ahí, pero no teníamos claro el punto exacto. Finalmente saltamos la valla, y tras hacer un poco de labor de rastreador, di con el camino, que se encontraba bordeando la cerca que habíamos saltado, y cruzando una zanja, tras la cual se encontraba otra cancela azul -abierta, en este caso- tras la que se recuperaba el trazado de la antigua vía.

Salvadas estas dificultades, reanudamos una vez más la marcha. El río cambió su dirección hacia el oeste, por lo que dejamos de avanzar en dirección norte, ya que el trazado de la vía siempre iba paralelo al del río. Notamos cómo poco a poco el trazado de la vía iba mejorando en su mantenimiento, ya que aguas arriba, a la altura el embalse de La Minilla, la antigua vía se halla reconvertida en vía verde. Y aunque aguas abajo parecía haberse abandonado más este mantenimiento -quién sabe si por algún problema de lindes a la altura de La Rigüela-, seguía notándose una clara mejora con respecto a los tramos más asalvajados por los que habíamos rodado hasta entonces.

Seguimos avanzando, y pronto llegamos a la intersección con la antigua N-630, y con la autovía A-66. Cruzamos ambas por debajo, haciendo uso de un nuevo túnel bajo la autovía, que era una prolongación del viejo túnel del ferrocarril. Era muy llamativo pasar del nuevo túnel, prefabricado y rectangular, al viejo, excavado en la roca y abovedado.

IMAG0304.jpg

Una vez pasamos los túneles, pudimos divisar una increíble vista de los tres ascensos de la Media Fanega. La autovía A-66, a la derecha, la N-630, a la izquierda, y en medio un tramo antiguo de la N-630. Era impresionante.

IMAG0306.jpg

Retomamos la marcha a las 12:10h. En vez de seguir por la vía hasta llegar a la N-630, a la altura de Villa Rosario, junto a La Minilla, optamos por atrochar campo a través, y cruzar el Rivera de Huelva por un vado al pie de la autovía. Y como no podía ser menos, pronto nos encontramos saltando cercas y haciendo el ganso. Pero aun así, cruzamos el río sin más inconveniente. El inconveniente, eso sí, se llamaba Cuesta de la Media Fanega, que nos iba a tocar ascender. Una ascensión de casi 5 kilómetros hasta la Venta del Alto, por el viejo tramo de la N-630, con pendientes máximas del 13’5%. Al menos, todo por asfalto y con un tráfico prácticamente nulo, ya que el tráfico convencional circulaba por la autovía, y los moteros lo hacían por la N-630 nueva.

Así pues, iniciamos el ascenso. Enrique se encontraba algo tocado a esas alturas, por lo que opté por rodar con calma, ofreciéndole una rueda, aunque no tardó en descolgarse, subiendo tranquilo, sin prisa pero sin pausa. Sergio y Miguel, por su parte, optaron también por ascender a su ritmo. Sergio coronó en primer lugar, seguido por Miguel. Yo, por mi parte, terminé la subida a las 12:53h. Al poco llegó Enrique, y emprendimos el regreso. Aunque la idea era haber vuelto por El Garrobo y la trialera hasta Las Pajanosas, optamos, dado que llevábamos ya casi 35 kms. de etapa, por volver por carretera a Las Pajanosas. El resto de la etapa no tuvo más historia que un tranquilo descenso hasta la pedanía de Guillena, a donde llegamos al filo de las 13:30h. Y como no podía ser menos, nos ventilamos unas deliciosas tostadas, en mi caso con ajo untado, aceite y sal.

Los datos de la etapa son los siguientes:

  • Distancia: 44’410 km.
  • Distancia (según el GPS): 45’207 km.
  • Tiempo de etapa: 3h 0m 36s
  • Tiempo desde el inicio de la etapa: 4h 12m 10s
  • Velocidad media: 14’8 km/h
  • Velocidad máxima: 55’4 km/h
  • Pulsaciones medias: 134 pulsaciones/m
  • Pulsaciones máximas: 180 pulsaciones/m
  • Consumo medio de calorías: 940 kcal/h
  • Consumo máximo de calorías: 1390 kcal/h
  • Tiempo en zonas de pulsaciones: 3h 0m 33s
  • Consumo total de calorías: 3968 kcal
  • Índice IBP de dificultad: 58AB

Y aquí está el enlace al recorrido de la etapa: Cordel de la Cruz de la Mujer – Ferrocarril del Cala – Cuesta de la Media Fanega

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16 jun 12 Etapa ciclista: Las Pajanosas – El Garrobo – La Cantina (07/06/2012)

El pasado 7 de julio, aprovechando que era la fiesta del Corpus en Sevilla, salí a rodar en un día tan poco habitual como un jueves. Entre unas cosas y otras, la mayoría de los compañeros habituales de andanzas en Sevilla se acabaron cayendo de la convocatoria, y tan sólo salimos a rodar Miguel y yo. Y pese a que habíamos pensado en rodar por la ruta del Agua, a medida que subía a Las Pajanosas me entraron ganas de volver a circular por la trialera entre Las Pajanosas y El Garrobo. Ya lo habíamos hecho hacia abajo, y tenía ganas de recorrerla en sentido inverso, por ver qué tal se podía rodar por ella. Así pues, se lo propuse a Miguel, que no tuvo objeción alguna en el cambio: habíamos quedado algo tarde, a las 10:00h, y la idea que teníamos era realizar una etapa corta y rápida, por lo que hablamos de subir y bajar por la trialera, y realizar unos 20 kms. de etapa. Ilusos.

Después de la indigestión de asfalto de la etapa anterior, agradecí enormemente encontrarme por una trialera con las características de la de El Garrobo: técnica a ratos, trepidante, y con un perfil razonablemente suave, magnífico para rodar de manera ágil, y con algún que otro repecho duro que permita darle algo de pimienta a la subida. Disfruté como un enano con la subida. Tanto fue así que en apenas 40 minutos nos habíamos plantado en El Garrobo, con una media de subida de 14 km/h en una trialera con rampas del 6%. Estaba claro que estaba pletórico, y la etapa de Villaviciosa tenía algo que decir en eso.

El caso es que, una vez en el Garrobo, y como la etapa se nos estaba quedando corta (a ese ritmo íbamos a estar de vuelta en Las Pajanosas para las 11:00h, decidimos estirar un poco la etapa. “¿Por qué no subimos a la Venta del Alto, y ya desde allí vemos si bajamos por carretera o por la Central?” Pregunta absurda, porque estaba claro que íbamos a acabar bajando por la Central, y haciendo una etapa de 45 kms., cuando lo previsto eran unos 20. Y como no podía ser menos, así fue. Subimos a la Venta del Alto, y ya allí… pues bajamos la Media Fanega. De hecho, bajamos más de la cuenta, ya que Miguel, que iba en cabeza en la bajada, se saltó el desvío a la Central, y nos fuimos un kilómetro largo de descenso más. Casi me entraron ganas de terminar el descenso, y enlazar con La Cantina por el tramo abandonado del ferrocarril del Cala. Pero como ya estábamos haciendo bastantes disparates, optamos por lo menos disparatado, y volvimos sobre nuestros pasos camino de La Central.

Ese kilómetro adicional de subida, junto con el posterior repecho antes de emprender el descenso hacia la Central se nos atragantó un poco, en especial a Miguel, que con el ritmo que veníamos trayendo se desfondó un poco. Por suerte, lo que teníamos por delante era un descenso de algo más de 2 kms. hasta la Central, donde hicimos una parada para reponer fuerzas. No en balde, teníamos por delante casi 10 kms. de terreno pestoso, tanto por asfalto como por tierra, antes de llegar a la Cantina.

Hicimos una pausa de 10 minutos, barrita de cereales incluida, antes de reanudar la etapa. Realizamos esos 10 kms. a un buen ritmo. Por suerte la mañana nos había respetado bastante, y aunque el cielo estaba despejado, corría una suave brisa que hacía que no se notara el calor. Al menos, hasta que llegamos a las cercanías de La Cantina, donde por ratos se notaba el suelo de pizarra reverberar de calor. Y es que no en balde llegamos a la zona al filo del mediodía.

Hicimos la última parada del día en La Cantina, justo antes de afrontar el desafío de la jornada: la cuesta de La Lenteja. Tengo malos recuerdos de esa subida. Tan sólo la había realizado -en subida- una vez, y acabé lesionado en los gemelos. Así que la afrontaba con aprensión: no en balde se trata de una subida de 2 kms, con 11 curvas al estilo Alpe d’Huez, con tramos con una pendiente máxima del 17%. Por ello, opté por aplicar la misma táctica que en la subida de Puerto Artafi: encontrar una cadencia, y mantenerla pasara lo que pasara. Y de nuevo los resultados fueron buenos. Acabé la subida de la cuesta sin desfondarme, y a un ritmo razonablemente bueno. Miguel, por su parte, venía sufriendo desde el repecho anterior a la Central, pese a lo cual hizo una subida notable.

Tras superar la tachuela, bajamos a toda velocidad el Cordel de la Cruz de la Mujer, donde incluso marcamos el pico de velocidad de la etapa, a 51 km/h, más incluso que en la bajada de asfalto de la Media Fanega. Al llegar a la ruta del agua, giramos a la derecha, camino de Las Pajanosas. Tan sólo nos quedaba ya salvar el último tramo de pista, hasta llegar a la carretera de Las Pajanosas a la altura del Zoo de Guillena. Y desde allí, subir hasta Las Pajanosas. Esa última subida tengo que admitir que la realicé pletórico; demasiado, incluso, ya que se las hice pasar canutas a Miguel, que llegó completamente desfondado. Estaba claro que el pase por la piedra de Villaviciosa me había venido bastante bien. :mrgreen:

Los datos de la etapa son los siguientes:

  • Distancia: 44’732 km.
  • Distancia (según el GPS): 44’789 km.
  • Tiempo de etapa: 2h 28m 53s
  • Tiempo desde el inicio de la etapa: 2h 46m 41s
  • Velocidad media: 18’0 km/h
  • Velocidad máxima: 53’3 km/h
  • Pulsaciones medias: 140
  • Pulsaciones máximas: 176
  • Consumo medio de calorías: 1000 kcal/h
  • Consumo máximo de calorías: 1350 kcal/h
  • Tiempo en zonas de pulsaciones: 2h 04m 00s
  • Consumo total de calorías: 2321 kcal
  • Índice IBP de dificultad: 39AC

Y aquí está el enlace al recorrido de la etapa: Las Pajanosas – El Garrobo – La Central – La Cantina

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25 may 12 Etapa ciclista: Las Pajanosas – Cuesta de la Media Fanega – El Garrobo (20/05/2012)

El pasado domingo 20 volví a salir a rodar con mis compañeros de trabajo por Sevilla. En esta ocasión realizamos una etapa que mezclaba recorridos tradicionales en nuestras salidas sevillanas con terrenos completamente vírgenes para nosotros, pero que cuentan con gran tradición entre los ciclistas de la zona.

Empezamos a dar pedales a las 9:00h en Las Pajanosas, punto de partida de riguroso estreno. Salimos de la pedanía en dirección al zoo de Guillena, siguiendo el trazado de la Ruta del Agua. Al pasar el zoo abandonamos el asfalto y entramos en pista, por zona de dehesa al principio, que pronto daría paso a las últimas estribaciones de la campiña sevillana antes de entrar en la sierra. Poco después llegamos al cordel de la Cruz de la Mujer, una de nuestras subidas habituales. Optamos por abandonar la Ruta del Agua, evitando el tramo restringido, y atacar la subida directamente.

Afrontamos las primeras rampas de la subida a un ritmo bastante alegre, con Rafa en cabeza, hasta que nos percatamos que había un pájaro carpintero enganchado por el pecho en un alambre de espino, por lo que no pudimos evitar detenernos para hacer la buena acción del día. Entre los tres desenganchamos al pobre pájaro, y le devolvimos la libertad, no sin echarnos unas fotos con él.

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Una vez finalizado el incidente, seguimos con la subida, igualmente a un ritmo bastante alegre. Demasiado alegre, quizás, sabiendo lo que teníamos aún por delante. Pero ya estábamos lanzados, y no había vuelta atrás. Seguí marcando un ritmo bastante intenso, y con Miguel a mi zaga, rápidamente alcanzamos el punto más alto del cordel, previo a un trepidante descenso (52 km/h por pista bacheada), como siempre, por la cuesta de la Lenteja. Llegamos a la Cantina a las 10:00h, donde hicimos una breve parada.

Desde allí continuamos a la siguiente escala de la jornada: la Central. Ascendimos por la margen derecha del Ribera de Huelva, primero por pista, hasta la central de bombeo, y luego por asfalto, hasta la Central. Iba a ser una etapa con gran cantidad de recorrido por asfalto. Llegamos a la Central a las 10:45. Llevábamos ya 24 de los 41 kilómetros en los que había calculado la etapa. No se puede negar que el ritmo estaba siendo sumamente alegre: 14 km/h de media, incluyendo las paradas. Y es que la gran cantidad de asfalto se estaba dejando notar. La mañana, además, era propicia para rodar, ya el día amenazaba lluvia y no hacía calor ni bochorno.

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Tras esta parada -la cuarta y última del día- afrontamos la pared que teníamos por delante: una subida de 7 kilómetros hasta la cuesta de la Media Fanega, primero, y a la Venta del Alto, después, con una pequeña bajada intermedia. El primer tramo tenía una pendiente máxima del 11%, y el segundo, aunque algo más asequible en perfil, destacaba con una pendiente máxima del 13’3%. Al menos se trataba de subidas por asfalto.

De nuevo abrí fuego con un ritmo alegre, que nos permitió sobrepasar a un par de grupos de ciclistas en nuestra subida. El primer tramo de la subida lo realizamos a velocidades de 12-14 km/h… y eso conteniendo. Una vez que llegamos a la cuesta de la Media Fanega, realizamos la subida por el trazado antiguo (no el correspondiente a la autovía -obviamente- ni a la N-630), por un excelente tramo de carretera que no cuenta con uso alguno.

Llegamos a la Venta del Alto a las 11:25h. Desde allí todo lo que teníamos por delante era descenso. E íbamos a disfrutarlo. Desde la Venta del Alto nos encaminamos a El Garrobo por un sendero en paralelo a la carretera nacional. Atravesamos el pueblo en compañía de un terceto ciclista, que nos iban marcando el camino. Salimos del pueblo y realizamos un rápido descenso por asfalto de 2 kms. hasta alcanzar la trialera de El Garrobo. Allí dos de los ciclistas siguieron por carretera, y el tercero se metió por la trialera, como hicimos nosotros.

La trialera desde El Garrobo a Las Pajanosas es sumamente divertida. No es especialmente complicada, pero te permite hacer un descenso de 5 kms. entre cercas de piedra, con tramos de piedra no excesivamente técnicos, pero sí bastante interesantes. Se vadean, además, dos arroyos, y se pasa por bastantes tramos de vegetación cerrada. Una delicia, vaya. Dejo a continuación un vídeo de una etapa muy similar a la nuestra (salvo porque ellos salen de Guillena y suben por el tramo restringido), en la que se puede ver bastante bien lo que es la etapa (la trialera a partir del minuto 3:45):

Nosotros, por nuestra parte, tras la trialera cruzamos sobre la autovía, y entramos en Las Pajanosas justo a las 12:00h, tras nuestros 41 kms. de etapa. Una etapa rápida, intensa y bastante divertida. Matamos la sed y comentamos un poco la etapa en uno de los múltiples bares que se encuentran en Las Pajanosas, antes de dar por finiquitada la etapa. Una etapa que espero se vuelta a repetir.

  • Distancia: 41’891 km.
  • Distancia (según el GPS): 41’932 km.
  • Tiempo de etapa: 2h 24m 48s
  • Tiempo desde el inicio de la etapa: 3h 1m 54s
  • Velocidad media: 17’4 km/h
  • Velocidad máxima: 55’1 km/h
  • Pulsaciones medias: 136
  • Pulsaciones máximas: 180
  • Consumo medio de calorías: 960 kcal/h
  • Consumo máximo de calorías: 1390 kcal/h
  • Tiempo en zonas de pulsaciones: 2h 13m 37s
  • Consumo total de calorías: 2945 kcal
  • Índice IBP de dificultad: 56AB

Y aquí está el enlace al recorrido de la etapa: Las Pajanosas – Cuesta de la Media Fanega – El Garrobo

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