msgbartop
De hecho, el mero acto de abrir la caja determinará el estado del gato, aunque en este caso los tres estados determinados en los que podía estar el gato eran: Vivo, Muerto y Jodidamente Furioso
msgbarbottom

25 sep 12 Etapa ciclista: Naranjo – Carrera del Caballo – Vereda de Linares – Puente de Hierro (20/08/2012)

El lunes 20 de agosto continuamos con una dinámica de gran actividad ciclista. En este caso se trató de una etapa en la que participamos Kike y yo. La idea era hacer algo tranquilo no excesivamente rodador por las proximidades de Córdoba… objetivo que conseguimos a medias. :)

Para evitar el fuerte calor del día empezamos a rodar al filo de las 20:00h en el Barrio Naranjo. Salimos por un descenso bastante abrupto junto al castillo del Maimón, que Kike hizo a las mil maravillas con su burra, pero que a mí me dio algunos problemas más con la mía. Rápidamente llegamos al pie de puente de hierro. Cruzamos el arroyo Pedroche y remontamos por la horrible subida del otro lado de la ladera de nuevo hasta el puente. Avanzamos sin mucho problema hasta llegar a la Carrera del Caballo. Durante un rato probé la bici de Kike, con sus plataformas. Tengo que admitir que eran bastante cómodas para rodar, y firmes para agarrar el calzado, pero fiel a mis viejas costumbres, me sigo decantando por los rastrales.

Desde la Carrera del Caballo tomamos el viejo camino de la cantera que lleva hasta el lago azul. Desde allí cruzamos el canal, y seguimos el recorrido de éste hasta cruzarnos con la vereda de Alcolea. Allí no pudimos menos que tomarla para hacer la vereda de Linares. Para mi sorpresa, una vez que pasamos el puente romano, vi que en fechas recientes habían pasado por allí una niveladora. Hay que admitir que facilitaba el tránsito por la vereda, pero por otro lado le quitaba todo el encanto de la subida pedregosa, y el posterior llaneo esquivando roderas provocadas por todoterrenos. En fin, algo menos de diversión en un recorrido siempre interesante.

Al llegar a la cancela, giramos a mano izquierda para enlazar con la vereda de Linares. Como siempre, este tramo fue sumamente divertido. Y por primera vez conseguí hacerlo entero, incluyendo el cruce del arroyo Rabanales, sin llegar a poner pie a tierra. Y a partir del arroyo, como siempre, el horror. Las dos subidas brutales, especialmente la segunda, que constituyen auténticas patadas en el pecho. Pero subida que hicimos como campeones. El problema era la hora: eran las 21:00h y todavía no habíamos empezado el descenso hacia la Ermita de Linares. Estaba claro que íbamos a tener un problema con la luz.

La bajada de Linares fue, como de costumbre, sumamente divertida, aunque la falta de luz la hizo algo más complicada que de costumbre. Una vez en Linares emprendimos el camino de vuelta por el trazado del Camino Mozárabe. Atravesamos sin especiales incidentes la zona de Torreblanca hasta alcanzar la N-432. A esas alturas el sol ya se había puesto, y la luz empezaba a escasear. Tuvimos que descartar nuestra idea original de bajar por la trialera hasta Puente de Hierro, y en su lugar seguimos por el viejo trazado de la vía del tren. Suerte que las bicicletas de doble suspensión hicieron su trabajo a la perfección.

Pero aun así la luz empezó a ser prácticamente nula. Por suerte Kike llevaba su linterna del chino, si bien hacía un año que no cargaba la batería. ¿Daría para llegar a casa? Sólo había una forma de comprobarlo. Seguimos el trazado de la vía hasta que la nueva variante de la N-432 nos obligó a tomar la carretera antigua. Desde allí cruzamos por debajo de la variante, y recuperamos el trazado de la vía. No nos quedaba más alternativa que cruzar por el Puente de Hierro… en la oscuridad. Y así lo hicimos. Andando, eso sí. Tampoco era plan jugarse el tipo porque sí.

Una vez que pasamos el Puente, cruzamos el Barrio Naranjo, y el parque de la Asomadilla. Llegué, sorprendentemente de una pieza, a casa pasadas las 22:00h.

Los datos de la etapa son los siguientes:

  • Distancia: 22’35 km
  • Distancia (según el GPS): 21’492 km.
  • Tiempo de etapa: 1h 45m 53s
  • Tiempo desde el inicio de la etapa: 1h 56m 28s
  • Velocidad media: 12’20 km/h
  • Velocidad máxima: 32’22 km/h
  • Pulsaciones medias: 136 pulsaciones/min
  • Pulsaciones máximas: 182 pulsaciones/min
  • Consumo medio de calorías: 960 kcal/h
  • Consumo máximo de calorías: 1410 kcal/h
  • Tiempo en zonas de pulsaciones: 1h 26m 42s
  • Consumo total de calorías: 1856 kcal
  • Índice IBP de dificultad: 55BA

Y aquí está el enlace al recorrido de la etapa: Naranjo – Carrera del Caballo – Vereda de Linares – Puente de Hierro

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)

Etiquetas: , , , , , , , , ,

17 may 11 Etapa ciclista: Vereda de las Pedrocheñas (08/05/2011)

El 8 de mayo Ángel, Javi Aljama, Mané y yo salimos de nuevo a rodar por la Sierra de Córdoba. La etapa elegida: la vereda de las Pedrocheñas. Es un recorrido que llevábamos mucho tiempo con ganas de hacer, y habíamos decidido no dejarlo pasar. La vereda parte de Cerro Muriano y llega hasta la urbanización El Sol, cercana a Alcolea, recorriendo unos 15 kms. de sierra, que nos lleva en su parte más oriental a las cercanías del pantano de San Rafael de Navallana. Para llegar hasta la vereda habíamos decidido subir la Loma de los Escalones, y para complementar la vuelta, queríamos tomar la vereda de Linares hasta el Santuario, y volver a Córdoba descendiendo el arroyo Pedroche.

Quedamos a las 8:30h junto al parque de la Asomadilla, pero Javi se quedó dormido, por lo que en realidad no pudimos partir hasta las 9:07h. Ese rato de espera lo aprovechamos probando un poco las suspensiones de las bicis, y la cámara GoPro de Mané:

Iniciada la etapa, bajamos por Chinales hasta la joroba de Asland, que subimos, antes de dirigirnos al puente romano del arroyo Pedroche. Desde ahí tomamos el camino Mozárabe para alcanzar la Carrera del Caballo, Torreblanca, y desde ahí dirigirnos a la Virgen de Linares. Iniciamos el ascenso de la Loma de los Escalones justo a las 10:00h, mezclados con un amplio grupo de ciclistas de un club. Esto condicionó un poco nuestro ascenso, ya que este grupo no estaba formado precisamente por unos pros, por lo que nos podíamos rodar demasiado a gusto. Teníamos dos opciones: o reventábamos y los dejábamos atrás, o bien nos lo tomábamos con calma, y esperábamos a que se adelantaran. Teniendo en cuenta los más de 50 kms. de recorrido que teníamos por delante, optamos por lo segundo. Nos esperaba un ascenso bastante relajado de la Loma de los Escalones. O al menos, eso parecía. Porque se ve que tan relajado era el ascenso, que tenía que buscar una manera de montar el taco. Y la manera fue intentar partirme los cuernos con un árbol en plena subida: iba en ese momento abriendo camino, y al llegar a uno de los escalones que se pasa a la izquierda, pegado a la pendiente, se me fué un poco la rueda delantera, desplazándoseme la bici a la izquierda. Fui a dar con las ramas de un árbol y, al intentar soltarme dando una pedalada para liberarme del abrazo, las ramas me atraparon aún más, quedándome completamente clavado en el follaje, deteniéndome en seco, y escuchando un crujido que durante unos instantes no tuve completamente claro si eran las ramas cediendo, o mi cuello haciendo lo propio. Al quedarme completamente clavado estorbé el rodar de Javi, que venía justo detrás mío. Sorprendido por el inesperado obstáculo, no pudo soltar a tiempo los pedales automáticos, yendo a dar de culo en el suelo, cayendo con todo el equipo. Al menos cayó en plano, y no en ninguno de los abundantes peñascos de la zona. Tengo que admitirlo: hicimos el ridículo más espantoso.

Una vez repuestos del incidente, continuamos con el ascenso. Terminamos sin más incidentes el tramo de los escalones, y llegamos al camino de la cantera. Como el grupo que nos precedía había quedado bastante adelantado entre la subida cómoda y el incidente anterior, pudimos hacer una subida hasta la curva del frenazo bastante alegre, en la que Javi y yo íbamos en cabeza, y Mané y Ángel un poco más retrasados. Decidimos no detenernos en la curva, y seguimos inmediantamente hasta el inicio de la cuesta de Arrastraculos. íbamos a hacer una subida bien completa. En Arrastraculos Ángel y Mané pasaron en primer lugar, siguiéndolos Javi y yo. Y llegamos al tramo más duro de la subida. Mané lo subió como un campeón en primer lugar, y aprovechó para tomar el siguiente vídeo:

En mi caso, era la primera vez que subía Arrastraculos sin detenerme. Hay que admitirlo. Estábamos pletóricos. Sin detenernos salvo para recuperar un poco el resuello, realizamos el descenso desde la Ermita hasta Cerro Muriano, a donde llegamos a las 11:00h. Nos habíamos ganado un buen descanso y un mejor desayuno. Paramos en el bar que hay justo a la entrada de la barriada, donde saciamos nuestro apetito antes de continuar la etapa. Habíamos terminado la parte más dura del recorrido, pero empezaba lo desconocido. :)

Reanudamos la etapa a las 11:30h, y tras repostar agua, nos dirigimos hacia el comienzo de la vereda, en la bajada de Cerro Muriano hacia la Piedra Horadada. Esta es una zona minera que tiene su origen en tiempo de los romanos, pero que también fue explotada por los ingleses en los siglos XIX y XX. Iniciamos un fuerte descenso, que no pudimos menos que interrumpir para admirar las construcciones mineras de los ingleses…

shot_1304847850641

…así como la propia Piedra Horadada, que no es sino la bocamina de la excavación romana:

shot_1304848083807

Continuamos el descenso, en fuerte pendiente, hasta que encontramos la primera sorpresa desagradable de la etapa: una cancela con un letrero que advertía que el camino estaba cortado, pese a que la vereda supuestamente se encuentra deslindada. Tras asegurarnos con el GPS que no habíamos errado el camino, ignoramos la cerca y continuamos nuestro camino. Una vez terminada la bajada, llegamos a un pequeño claro en el que vimos una nueva valla. Esta vez la vereda no transcurría por el camino principal, sino por una pequeña senda que se abría a la derecha, y que bordea la cerca que bloquea la citada pista. La senda, estrecha casi comida por la vegetación, se abre paso en dirección sureste, y aunque en algunos momentos pasamos por los espinos más grandes que recuerdo desde Zuheros, nos permitió rodar de una manera bastante alegre, en la que disfrutamos del paisaje.

Tras unos 700 metros de sendero, desembocamos en el camino de la cuesta del Gallo, que tuvimos que remontar un poco para seguir por la vereda, en un corto aunque duro repecho, que nos llevó a una divertida bajada de casi 3 kms. trufada de pequeñas subidas, en la que acabamos encontrándonos con la intersección con el camino de Decalamano, que comunica con la vereda de la Alcaidía, pasando junto a la conflictiva casa de la Armenta Baja.

Siempre en dirección sureste, seguimos por la vereda, convertida en una amplia pista. Empezamos una subida sostenida de 4 kms., en los que nos encontramos de nuevo con una verja. La diferencia en este caso es que el letrero indicando -falsamente- que no circulábamos por una vereda se encontraba por fuera. Escamados, seguimos un camino en bastante mal estado bordeando por la derecha una verja, que nos condujo en ascenso, hasta que nos apartamos bastante de la verja, y del camino que transcurría por fuera de ella. Verificamos nuestra posición en el GPS, y vimos que el trazado de la vereda correspondía con el camino que transcurría por fuera de la verja. No nos quedó más remedio que saltar la cerca de alambre de espinos.

Corregido el rumbo, seguimos de manera invariable en dirección sureste. Poco a poco nos íbamos acercando al punto en que la vereda gira en dirección sur, cerca de la casa de la Clavellina, aunque por el camino tuvimos que ver varios letreros más que advertían de que no circulábamos por una vereda pública. Y por fin alcanzamos a contemplar una excelente vista del pantano de San Rafael de Navallana:

pano-navallana-peq

No mucho después de detenernos a contemplar el pantano, llegamos a la altura de la casa de la Clavellina. Vimos que la pista giraba en dirección sur. Teníamos intención de realizar el descenso del pico Clavellina por un sendero que transcurre algo más al este de la vereda de las Pedrocheñas, pero viendo la situación, decidimos abandonar la finca por el trazado estricto de la vereda. No fue algo precisamente fácil, pues una enorme puerta -con su correspondiente cartel de aviso- nos bloqueaba la salida. Por suerte, alguien había realizado algunos agujeros en la puerta, por donde fuimos capaces de introducirnos. No se trataba de una situación agradable: una vereda pública, reconocida y que había sido deslindada, se encontraba de nuevo invadida por terratenientes sin escrúpulos. Y para colmo, se trataba de un precioso recorrido por una de las zonas menos conocidas de la sierra. Estábamos indignados.

Salimos de la finca para iniciar el descenso, que prometía ser trepidante. No nos equivocábamos. Aunque tuvimos que pasar un par de cercas más -en una de ellas, curiosamente, solicita por favor que fuera cerrada tras pasar, que suele ser el reconocimiento implícito de que se trata de un camino público-, llegamos rápidamente hasta la parte superior de la urbanización El Sol. Y de nuevo, nos vimos interrumpido el paso por una enorme puerta metálica, que no nos quedó más remedio que saltar, con el considerable enfado. De nuevo en descenso, rodeamos un cerro con un curioso camino ascendente en espiral, y continuamos nuestra bajada hasta llegar a la vereda de Alcolea, por una cuesta final pedregosa y traicionera. Aunque bastante divertida. :mrgreen: Y así, llegamos hasta el vado del arroyo Guadalbarbo, que no podíamos menos que cruzar:

Superado el arroyo, nos tocaba de nuevo subir. Pasaba de la una de la tarde, llevábamos 31 kms. de etapa en las piernas, y el sol estaba empezando a hacer estragos. Y apenas faltaba una hora para el inicio del G.P. de Fórmula 1 de Turquía. Visto lo visto, y que Ángel no podía retrasarse mucho en volver a casa, decidimos acortar el recorrido, dejando para mejor ocasión la vereda de Linares. Optamos por volver directamente a Córdoba por la vereda de Alcolea. Afrontamos la breve pero dura subida de pizarra que sigue al arroyo, y seguimos hasta el cruce de veredas (Alcaidía, Linares y Alcolea). Tomada la decisión, volvimos por la vía rápida. Y no es metafórico: realizamos una bajada trepidante hasta el arroyo Rabanales, con saltos incluidos en la pedregosa bajada que precede al cruce por el puente romano. En la Campiñuela giramos a la derecha para volver por la carretera de mantenimiento del canal, y ganar algo de tiempo. Volvimos a pasar por el puente romano del arroyo Pedroche, y giramos a la izquierda para pasar por debajo de las vías, y entrar en Fátima cerca de la antigua prisión. Luego cruzamos por debajo de la joroba de Asland, y atravesamos por el parque que comunica con el Vial Norte. Haciendo una broma sobre mi sentido de la orientación y esos pequeños atajos, Javi me preguntó si había algún camino de Córdoba que no conociera. Y mi respuesta no pudo menos que ser la siguiente: “Seguro que sí, pero no lo conozco”. :mrgreen: Entre risas, enfilamos el Vial Norte y nos dirigimos a Santa Rosa. Al llegar a Cruz de Juárez, nos despedimos de Ángel, y subimos la Cuesta Negra, donde Javi también se despidió. Mané y yo llegamos a nuestra calle a las dos menos cinco de la tarde, con el tiempo justo para ver la salida del Gran Premio. Habíamos recorrido 43’1 kms. de una magnífica etapa, que por desgracia me temo que no repetiremos mientras el estado de la vereda de las Pedrocheñas no se aclare

El recorrido de la etapa en Google Maps es el siguiente:


Ver 2011/05/08: Cerro Muriano – Pedrocheñas en un mapa más grande

Los datos de la etapa, por su parte, son los siguientes:

  • Distancia (según el velocímetro): 42,9 km.
  • Distancia (según el GPS): 43’1 km.
  • Tiempo de etapa: 3h 22m 9s
  • Tiempo desde el inicio de la etapa: 4h 49m 54s
VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 10.0/10 (1 vote cast)

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

29 jul 10 Entrenamiento ciclista: Vereda de Alcolea – Torreblanca

El pasado domingo realicé mi último entrenamiento en Córdoba antes de empezar la Vía de la Plata en Zamora. Y por primera vez en mucho tiempo, éramos tres los que salíamos a rodar: yo mismo, Pablo, y mi buen amigo Taran, que ha decidido pasarse de nuevo a la vida sana.

Dado que aún seguía convaleciente de mi lesión, y que el bueno de Taran tenía aún que coger algo de fondo, opté por preparar una etapa tranquila: Vial Norte, Vereda de Alcolea, para girar a la izquierda sobre el Canal del Guadalmellato y, atravesando las canteras de Asland (Cimpor, mejor dicho), aparecer en Torreblanca, por debajo de la Virgen de Linares, y volver a Córdoba por la Carrera del Caballo o bordeando el arroyo Pedroches.

Empezamos la etapa poco después de las ocho de la mañana, ya que el día se preveía caluroso. La marcha no tuvo mayor novedad hasta alcanzar el arroyo Pedroches aguas abajo del puente romano que lo cruza, donde tuvimos que sortear la primera valla del día (que no sería, ni mucho menos, la última), dado que la zona se encuentra en obras. Alcanzamos la parte asfaltada de la vereda, que recorrimos a un ritmo razonable, hasta alcanzar la zona de pista, donde tomamos una de las dos fotos del día:

Bicis en equilibrio

Bicis en equilibrio

Recorrimos la vereda hasta el punto en el que se acerca enormemente al canal de aguas, donde nos desviamos para pasar por encima de este último, no sin antes sortear dos nuevas vallas, una de ellas con advertencia de explosivos incluida. A partir de ahí el rodar se hizo más desagradable, ya que los caminos que antaño existían en esta zona han sido prácticamente arrasados con maquinaria pesada, y el terreno está bastante suelto. Aun así, conseguimos llegar hasta el camino de las canteras -no sin antes tener que saltar de nuevo otra valla-, y continuar por el camino forestal que comunica esta zona con la parte baja de Torreblanca. Desde este punto tomamos una foto de la laguna artificial que se ha formado en una cantera abandonada:

Laguna de la cantera

Laguna de la cantera

El agua de la laguna, dicho sea de paso, muestra un color sospechosamente azulado. Demasiado azulado…

Una vez más, nos vimos obligados a cruzar una verja para poder continuar nuestro camino. Aunque en este caso era más sangrante aún, ya que es un camino que los propietarios del terreno -Asland, en su día- se vieron obligados a abrir, ya que esta zona es de libre tránsito. Pues bien: el paso no puede ser más angosto, de tal manera que es complicado que pase una persona, y no digamos una bici. Tanto fue así que tuvimos que pasarnos las bicis por encima de la cerca. Y de nuevo, dentro del terreno la situación no era precisamente mejor: de nuevo la tierra se encontraba removida con maquinaria pesada, e incluso la salida, ya en Torreblanca, se encontraba dificultada merced a una profunda zanja que se había excavado junto delante del paso en la cerca.

Superadas estas dificultades, llegamos hasta la urbanización perpetrada por Sandokán en la zona de la Virgen de Linares. La atravesamos hasta llegar al viejo tramo de la N-432, donde decidimos volver realizando el descenso del arroyo Pedroches. Pero cuando nos dirigíamos hacia allí, Taran sufrió una caída en un tramo de asfalto, merced al cansancio acumulado. Visto lo visto, consideramos razonable dar por finalizada la etapa, y volver a Córdoba. Ya habría tiempo de realizar descensos. Dimos por concluida la etapa de nuevo en el Vial Norte, en el paso sobre las vías donde antaño se encontraba el Cuartel de Automovilismo.

Por mi parte, las sensaciones de la etapa fueron buenas. No tuve molestias en los gemelos, y me permitió rodar un poco por la Sierra antes de emprender mi marcha al Norte. :mrgreen:

En esta ocasión la geolocalización de la etapa corrió a cargo de Taran y su Google Nexus One, equipado con el software de Endomondo:

Editado: Por cierto, me he olvidado de incluir los datos de la etapa. La etapa tuvo una longitud de 15’8 km, que recorrimos en 1h 34m 55s (según el velocímetro). Los datos del pulsómetro fueron los siguientes: 1h 47m 25s de medición, con unas pulsaciones medias de 107/min, 159 pulsaciones/min de máxima, un consumo medio de 700 kcal/h, máximo de 1220, y 25m 0s en el rango de pulsaciones.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)

Etiquetas: , , , ,

31 ene 10 Vereda de la Alcaidía – Vereda de Linares – Rabanales (31/01/2010)

Hoy he vuelto a coger la bici. La etapa de hoy ha sido una etapa tranquila, con la idea de hacer kilómetros e ir recuperando la forma. He cogido la vereda de la Alcaidía hasta el cruce con la vereda de Alcolea. Desde allí he descendido hasta la urbanización que hay junto al psiquiátrico. Un descenso divertido, técnico en las zonas de pizarra, y como colofón, el cruce de un pequeño riachuelo:

S8004097.JPG

Lástima que me hayan faltado dos escasos metros para cruzarlo del todo. Y claro, he metido la pierna hasta casi la rodilla. :) Bueno, ha sido divertido:

S8004096.JPG

La vuelta ha sido tranquila. En vez de volver, como lo hacemos habitualmente, subiendo hasta el psiquiátrico para luego volver a enlazar por la vereda, he preferido rodar más rato, tomando el camino de mantenimiento del canal hasta el campus de Rabanales. Desde allí, posteriormente, he vuelto a tomar la vereda de la Alcaidía. La entrada en Córdoba la he hecho por el puente romano del arroyo Pedroche:

S8004099.JPG

Un par de horas de etapa. La pena es que el cuentakilómetros se me ha quedado sin pilas, y no dispongo de una medida de distancia.

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 8.0/10 (1 vote cast)

Etiquetas: , , , ,