{"id":14,"date":"2005-04-18T19:31:36","date_gmt":"2005-04-18T17:31:36","guid":{"rendered":"http:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=14"},"modified":"2005-04-18T19:31:36","modified_gmt":"2005-04-18T17:31:36","slug":"el-obligo-de-sevilla-arturo-perez-reverte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=14","title":{"rendered":"El ombligo de Sevilla (Arturo P\u00e9rez-Reverte)"},"content":{"rendered":"<p><b>Mar&iacute;a Jos&eacute;, la telefonista del hotel Col&oacute;n,<\/b> me va a echar una bronca, como suele, en plan: esta vez se ha pasado varios pueblos, don Arturo, de Dos Hermanas a Lebrija, o m&aacute;s lejos, a ver qui&eacute;n le manda a usted meterse con la Sevilla de mi alma. Pero uno debe ser consecuente; y la semana pasada, al socaire de <i>Matanza cofrade<\/i> y la parafernalia blasfemo-judicial que arrastra cual bata de cola, se me calent&oacute; la tecla y promet&iacute; hablar hoy de cultura sevillana. De manera que cumplo, arriesg&aacute;ndome a que me quiten los premios que en esa ciudad me dieron por la cara, a que el director de <i>ABC<\/i> \u2013all&iacute; y en Madrid <i>El Semanal<\/i> sale con ese diario\u2013 se acuerde de mis muertos, a que los amigos dejen de mandarme aceite, y a que Enrique Becerra diga que el cordero con miel o la carrillada de ib&eacute;rico me los va a poner la madre que me pari&oacute;. Pero uno tiene derecho a hablar de lo que ama. Y el caso, como dije que dir&iacute;a, es que con la palabra cultura ocurre algo extra&ntilde;o. Cuando la pronuncian, cinco de cada diez sevillanos piensan en la Semana Santa o la Feria de Abril. A lo m&aacute;s que llegan algunos es al barroco de las iglesias. Mi compadre Juan Eslava cuenta lo del turista que va en carruaje por la Alameda, y cuando pasa ante una estatua y pregunta si se trata de un pintor, un escritor, un m&uacute;sico o un poeta, el orgulloso cochero responde: <i>&laquo;Qu&eacute; va, hombre. Es Manolo Caracol&raquo;.<\/i><\/p>\n<p><b>Pese a los esfuerzos, casi suicidas,<\/b> de heroicos paladines locales por romper la burbuja en que esa ciudad vive ensimismada, el grueso de los esfuerzos culturales sevillanos pasa por el embudo de las cofrad&iacute;as locales, estructura social en torno a la que se ordena la vida p&uacute;blica. El resto es secundario, no interesa. Los museos languidecen, las exposiciones llegan con cuentagotas \u2013y s&oacute;lo si est&aacute; Sevilla de por medio\u2013, las librer&iacute;as cierran, las bibliotecas no existen o se ignoran. Si se tratara de una ciudad donde imperase la modestia, uno creer&iacute;a que &eacute;sta se averg&uuml;enza de cuanto la hizo hermosa e inmortal. Pero no es modestia sino ego&iacute;smo autocomplaciente, indiferencia a cuanto no sea arreglarse el Jueves Santo para salir con la medalla de la cofrad&iacute;a al cuello, a pintarla en la Feria, a tomarse una manzanilla en Las Teresas o en Casa Rom&aacute;n, mirando alrededor mientras se piensa, o se dice, que Sevilla es lo m&aacute;s grande del mundo, y qu&eacute; desgracia la de quienes no nacieron sevillanos.<\/p>\n<p><b>Siempre que viajo all&iacute; me pregunto lo que podr&iacute;a<\/b> ser esa ciudad si dejara de mirarse en su espejo autista y se abriera al mundo con la cultura como reclamo y bandera. Hablo de la cultura de verdad, no de la caduca soplapollez de dise&ntilde;o que pretenden vendernos pol&iacute;ticos y mangantes en busca de la foto y el telediario del d&iacute;a siguiente, o del folklore demag&oacute;gico y sentimental con el que quienes manejan el cotarro pretenden \u2013y lo consiguen desde hace siglos\u2013 llevarse al huerto a la ciudadan&iacute;a. Hablo de la Sevilla que va m&aacute;s all&aacute; de los retablos barrocos en misa de doce, de los bares de tapas, de los pasos de Semana Santa, de la Feria de Abril y los carnets del Betis o del otro, de los apresurados reba&ntilde;os de chusma guiri que el sevillano necesita tanto como desprecia. &iquest;Imaginan ustedes parte de la pasta invertida en cofrad&iacute;as y casetas de feria, empleada en hacer de esa ciudad un verdadero polo de atracci&oacute;n, no s&oacute;lo del turismo, sino de la cultura internacional? &iquest;Calculan lo que supondr&iacute;a aprovechar el clima, el fascinante escenario, la abrumadora riqueza de palacios, atarazanas, lonjas e iglesias, para proyectar la ciudad hacia el exterior, celebrar conciertos de renombre internacional, organizar ferias y exposiciones que atrajeran a artistas, cr&iacute;ticos y p&uacute;blico culto de todo el mundo? &iquest;Imaginan una gesti&oacute;n cosmopolita, l&uacute;cida y eficaz, de tanto arte, arquitectura y belleza, con la extraordinaria marca registrada de Sevilla como argumento? Es desolador que una ciudad as&iacute; no se haya convertido \u2013la ocasi&oacute;n perdida de la Expo se esfum&oacute; con los mediocres y los catetos que la gestionaron\u2013 en sede anual, bianual, quinquenal o lo que sea, de acontecimientos culturales que pongan su nombre, a la manera de Venecia, Salzburgo, Par&iacute;s o Florencia, en la vanguardia de la cultura internacional. En lugar de eso, Sevilla sigue resignada a ser una peque&ntilde;a ciudad onanista y a veces analfabeta, que no llora por las cenizas perdidas de Murillo, pero s&iacute; cuando pasa la Virgen; y que emplea el resto del a&ntilde;o en discutir sobre si los arreglos florales de la Esperanza Macarena eran mejores o peores que los de la Esperanza de Triana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar&iacute;a Jos&eacute;, la telefonista del hotel Col&oacute;n, me va a<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20],"tags":[],"series":[],"class_list":["post-14","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-vida-corriente"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fseries&post=14"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}