{"id":341,"date":"2006-04-16T17:24:18","date_gmt":"2006-04-16T15:24:18","guid":{"rendered":"http:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=341"},"modified":"2006-04-16T17:24:18","modified_gmt":"2006-04-16T15:24:18","slug":"departamento-de-castigos-ironicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/?p=341","title":{"rendered":"Departamento de Castigos Ir\u00f3nicos"},"content":{"rendered":"<p>Sab\u00eda que saldr\u00eda mal. O al menos, que me har\u00eda sudar lo que no estaba en los escritos. Desde el mismo momento en que Ana dijo que pretend\u00eda subir a su casa toda la ropa de invierno y los apuntes del a\u00f1o pasado que ya no necesitaba, me ech\u00e9 a temblar. \u00bfCu\u00e1ntas maletas supondr\u00eda todo eso? No dud\u00e9 en ofrecerle mi maleta verde de ruedas, un malet\u00f3n enorme, de 100x40x40cm, de esos con su asa extensible para poder tirar de una manera m\u00ednimamente c\u00f3moda de semejante armatoste. Y lo llen\u00f3. No s\u00f3lo lo llen\u00f3, sino que le cost\u00f3 dios y ayuda cerrar la maleta, tan atestada como iba de libros, apuntes, ropa de invierno y dem\u00e1s trastos. \u00bfLa parte mala del asunto? Veamos, si hay dos maletas, una gigante y otra de tama\u00f1o normal, y t\u00fa mides 1&#8217;80m y pesas unos 80 kg, mientras que tu novia mide 1&#8217;60m y apenas pasa de los 50 kg, \u00bfqu\u00e9 maleta te toca llevar? Pues eso.<\/p>\n<p>Sud\u00e9 lo que no est\u00e1 escrito para bajar la maleta al coche; y a\u00fan peor para poder meter en el maletero las dos maletas, los dos fruteros de cer\u00e1mica que llev\u00e1bamos de regalo para Pontevedra, sendos port\u00e1tiles, y el cargamento de vajilla de La Cartuja que en tu casa te han encargado. Lo asombroso del asunto es que todo lleg\u00f3 de una pieza a C\u00f3rdoba, pero daba miedo ver c\u00f3mo iba de hundida la suspensi\u00f3n del Alfa.<\/p>\n<p>Una vez en C\u00f3rdoba descargamos la vajilla de La Cartuja, pero se adhirieron a nosotros nuevos objetos: un par de botellas de vino y varios frascos de mermelada casera para regalar por las tierras gallegas. Podr\u00eda haber sido peor, ya que me negu\u00e9 en redondo a llevar la garrafa de aceite de oliva virgen. Ya eran siete bultos para dos personas, ya que era imposible meter el vino y la mermelada en ninguna de las dos maletas, y estaba claro a qui\u00e9n le iba a tocar ser la mula de carga. Una escalofriante idea empezaba a calar en mi mente: aquello deb\u00eda ser alg\u00fan karma o maldici\u00f3n persa.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente ten\u00edamos que coger el Talgo-200 para Madrid, para posteriormente el Talgo de las R\u00edas Bajas hacia Pontevedra. Llegada a Atocha, transbordo a Chamart\u00edn, y un par de horitas libres para dar una vuelta por Madrid, entre tren y tren, dejando las maletas en consigna. En total, contando esas horas en madrid, unas trece horas y media de viaje. No parec\u00eda mal plan. Sin embargo, la ma\u00f1ana empez\u00f3 cruzada. Nada m\u00e1s salir de casa, mientras sub\u00eda las escaleras en direcci\u00f3n a la calle, el malet\u00f3n dijo <em>\u00abbasta\u00bb<\/em>: me qued\u00e9 con el asa en la mano. Fue escalofriante ver c\u00f3mo esa enorme mole bajaba las escaleras dando tumbos y girando sobre s\u00ed misma. Me pareci\u00f3 ver c\u00f3mo aterrizaba en c\u00e1mara lenta, y c\u00f3mo las patas de apoyo sal\u00edan volando hasta el jard\u00edn. Juro que me entraron ganas de echarme a llorar. Los da\u00f1os hab\u00edan sido considerables: el asa extensible al cuerno, las patas rotas, la tela que hay entre la estructura de sost\u00e9n y arrastre de la maleta y la maleta propiamente dicha se hab\u00eda rasgado, y en un par de sitios hab\u00edan saltado las costuras de la maleta. Pero al menos, las ruedas segu\u00edan en su sitio. Y el asa auxiliar tambi\u00e9n. Pero al arrastrar la maleta tirando de ese asa, me di cuenta del problema: s\u00f3lo pod\u00eda andar a pasitos muy cortos, como las japonesas o Chiquito de la Calzada, ya que la maleta me iba dando continuamente en los talones. Iba a cruzarme Espa\u00f1a pareciendo Chiquito con remolque.<\/p>\n<p>Hasta que llegamos a la estaci\u00f3n de Atocha todo fue relativamente bien. Afront\u00e9 la <em>chiquitada<\/em> como pude, y afront\u00e9 con bastante dignidad la tortura de subir todos los bultos al esc\u00e1ner de maletas del tren. El primer gran problema vino al querer coger el intercambiador Atocha-Chamart\u00edn. Las escaleras mec\u00e1nicas para <strong>bajar<\/strong> al and\u00e9n no funcionaban. S\u00ed lo hac\u00edan las que permit\u00edan <strong>subir<\/strong>. Y entonces lo v\u00ed claro: aquello parec\u00eda sacado del Departamento de Castigos Ir\u00f3nicos del infierno. <em>\u00ab\u00bfQue quieres viaje? Pues toma viaje. Vas a cagar viaje de aqu\u00ed a Lima.\u00bb<\/em> No hab\u00eda manera de bajar con tanto trasto. Yo s\u00f3lo pod\u00eda tirar del malet\u00f3n, y Ana no pod\u00eda cargar con la otra maleta, los dos port\u00e1tiles y las tres bolsas de los fruteros y la comida. Por suerte, y gracias a que llegaba el intercambiador y las escaleras mec\u00e1nicas parec\u00edan una procesi\u00f3n porque nadie pod\u00eda pasar con nosotros en medio, una chica se ofreci\u00f3 a ayudar a Ana con sus bultos.<\/p>\n<p>Una vez llegamos a Chamart\u00edn, lo del Departamento sigui\u00f3 confirm\u00e1ndose. Esta vez funcionaban las escaleras que <strong>bajaban<\/strong> al and\u00e9n, pero no las que <strong>sub\u00edan<\/strong>. Me ech\u00e9 a reir, por no llorar. Por suerte, ah\u00ed estaban los ascensores. Parec\u00eda que la suerte nos sonre\u00eda un poco. Parec\u00eda. Porque cada vez me encontraba peor. La cosa hab\u00eda comenzado el viernes, con un molesto dolor de garganta, tras haberme destapado en sue\u00f1os la noche del jueves, en la \u00fanica noche de la semana en la que la noche no hab\u00eda sido achicharrante. Y al llegar a Chamart\u00edn, ya ten\u00eda las piernas como de gelatina, la garganta de papel de lija, y la cabeza como un bombo. Y empezaba a estar calado de fr\u00edo.<\/p>\n<p>Nos dirigimos a la consigna a dejar las maletas. Y otra vez, tuvimos que pasar las maletas por el arco. Pero aquello no fue suficiente, oh no. Se ve que la vigilante jurado de la consigna se encontraba algo aburrida, porque se dirigi\u00f3 a nosotros y pronunci\u00f3 las siguientes m\u00e1gicas palabras: <em>\u00abPor favor, pongan las maletas en esta mesa y \u00e1branlas para que pueda inspeccionar su contenido.\u00bb<\/em> No me lo pod\u00eda creer. En todas las veces que hab\u00eda utilizado las consignas, jam\u00e1s en la vida me hab\u00edan hecho abrir las maletas tras pasarlas por el arco. Era de pesadilla. Eso, y luego tener que haber encajes de bolillo para volver a dejar las cosas en su sitio y cerrar de nuevo las maletas. Y fue entonces cuando, para m\u00e1s cachondeo, la vigilante nos puso al corriente de lo que pasaba: un rato antes se hab\u00eda ido la luz en las estaciones, y algunos mecanismos (como por ejemplo las escaleras mec\u00e1nicas) a\u00fan no funcionaban del todo. Se ve que los arcos tampoco, o las teles port\u00e1tiles. Ya de paso nos dijo que en Atocha tambi\u00e9n hab\u00eda ascensores a los andenes, lo que pasa es que estaban <em>\u00abun poco escondidos, resulta dif\u00edcil encontrarlos si no sabes d\u00f3nde est\u00e1n.\u00bb<\/em> Imagino que debe de ser parte de alguna extra\u00f1a gymkhana para que los turistas disfruten a\u00fan m\u00e1s de su estancia en Madrid. Seguro que s\u00ed.<\/p>\n<p>En esas dos horitas libres por Madrid pudimos visitar una exposi\u00f3n de <a href=\"http:\/\/christojeanneclaude.net\/index.html.en\">Christo<\/a> en la sala de exposiciones del Canal de Isabel II. Y de nuevo, el Departamento empez\u00f3 a hacer de las suyas. Tras cuarenta minutos largos viendo un documental sobre el empaquetamiento del Reichstag, tuvimos que irnos a coger el tren sin ver un miserable plano del Reichstag empaquetado. Bueno, yo ya lo hab\u00eda visto, pero la pobre Ana no. Eso s\u00ed, a Christo lo vimos en todas las posturas, colores, y casi podr\u00eda decir que sabores. Santa Mar\u00eda Egipc\u00edaca.<\/p>\n<p>Sacamos las maletas de la consigna, y al ritmo de \u00abajare, anore, agromenag\u00fcer\u00bb, nos dirigimos hacia el and\u00e9n correspondiente. Al menos esta vez s\u00ed funcionaban las escaleras mec\u00e1nicas. Y de nuevo,otra iron\u00eda m\u00e1s del destino. Otra vez (y ya iban tres) tocaba pasar por el arco, cosa que no siempre ocurre en el Talgo de las R\u00edas Bajas. Pero se ve que era mi d\u00eda de suerte. Y yo me pregunto: \u00bfpor qu\u00e9 diablos no extender\u00e1n un certificado en el primer arco por el que pases del d\u00eda en el que digan que vas limpio y que no eres un maldito terrorista? Habr\u00eda menos colas en el arco, y todo ser\u00eda m\u00e1s eficiente, digo yo. A esas alturas, ya no s\u00f3lo sent\u00eda las piernas como un blandi-blub. Ya era como si me hubieran pegado una paliza.<\/p>\n<p>Por suerte, <em>s\u00f3lo<\/em> quedaban ocho horas y media de viaje. Pocas cosas peores tienen que haber que pasar el primer d\u00eda de una gripe metido en un tren, envuelto en un abrigo porque est\u00e1s helado a causa de la fiebre, est\u00e1s como si te hubieran dado una paliza, tienes la cabeza que te va a estallar, los ojos te duelen al rotar en dentro de las \u00f3rbitas, la nariz parece un grifo, y tienes los oidos taponados. Bueno, s\u00ed: que todas las abuelitas te pidan que las ayudes a subir y a bajar maletas (que muchas veces parece que sean de comerciantes de planchas de plomo m\u00e1s que de entra\u00f1ables abuelas) porque est\u00e1s sentado justo al lado de donde se colocan las maletas. A partir de \u00c1vila me hice el dormido.<\/p>\n<p>Pontevedra, por fin. Tras la inevitable abuelita, por fin parec\u00eda que mi martirio hab\u00eda llegado a su fin. Pero no. Por un extra\u00f1o azar del destino, nadie hab\u00eda podido ir a recogernos a la estaci\u00f3n. Tocaba coger un taxi para ir a casa de Ana. Bien, pasa a veces. Pero lo que empieza a ser m\u00e1s raro es que en la estaci\u00f3n no haya taxis. Ni uno. Parec\u00eda incre\u00edble. As\u00ed que, tras un rato de espera, tuvimos que ir a coger uno a la cercana estaci\u00f3n de autobuses, donde s\u00ed los hab\u00eda. El Departamento se lo estaba currando.<\/p>\n<p>Tras un rato de taxi, llegamos a casa de Ana. Parec\u00eda que aquella horripilante jornada iba a llegar a su fin. Pero no. Al entrar en el ascensor, uno de los fruteros se llev\u00f3 un estremecedor golpe al cerrarle la puerta del ascensor encima. Anda que ten\u00eda narices la cosa: 1200 kil\u00f3metros de viaje desde Sevilla, y rompes el frutero de las narices a 5 metros de tu casa. Pero por suerte, por una vez, el frutero no se hab\u00eda roto. Aunque tuvo su contrapartida c\u00f3smica: el malet\u00f3n no pasaba por el pasillo con los muebles. Hubo que entrarlo en la habitaci\u00f3n a hombros. Muy propio, ya que a esas horas ya lo era, para un Domingo de Ramos. S\u00f3lo que la Borriquita iba <strong>debajo<\/strong> del paso. Adivinad qui\u00e9n era.<\/p>\n<p>Huelga decir que me met\u00ed en la cama <em>ipso facto<\/em>, y que no sal\u00ed de ella hasta el d\u00eda siguiente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sab\u00eda que saldr\u00eda mal. O al menos, que me har\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20],"tags":[],"series":[],"class_list":["post-341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-vida-corriente"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=341"},{"taxonomy":"series","embeddable":true,"href":"https:\/\/bitacora.eniac2000.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fseries&post=341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}