Llevo ya cerca de un año con el Mac Mini M4, y es un equipo que me encanta, pero que por mis condiciones de uso, tiene algo que me fastidia un poco, y es que tengo que utilizarlo habitualmente con un hub de puertos USB. Esto es por una combinación de factores: por un lado, por el hecho de que comparto teclado, ratón y monitor en este equipo con mi portátil de trabajo, por lo que, de no usar este tipo de artilugios, tendría que estar desconectando y conectando múltiples elementos cada vez que cambio del equipo de trabajo al personal. Y, por otro lado, que tiene relativamente pocos puertos, y todos de tipo USB-C. No es algo tan fastidioso como mi primera experiencia con un Mac Pro cuando aún vivía en Irlanda, pero no deja de ser algo molesto.

Estoy estos días en Santiponce, y me he traído mi Mac conmigo, pero me he dejado atrás la dock station. El caso es que tenía por ahí una vieja dock station Thunderbolt de Lenovo que uso con el portátil de trabajo, y tenía la duda de si esta estación valdría para usarla con el Mac. Y la respuesta es que sí. Funciona perfectamente. Nada más conectarlo, reconoció perfectamente todos los periféricos y pude empezar a utilizar el equipo de manera inmediata.

El primer punto fue el de la configuración del teclado, pero esto ya lo he tratado en otro artículo separado, junto con el de la corrección del punto decimal en el teclado numérico.
El único punto al que sí fue necesario prestarle atención fue al del monitor. Si bien funcionaba bien desde el principio, y detectaba el que tengo aquí (un HP L2045w), tenía un defecto, que hacía que se vieran puntos verdes cuando había tonos oscuros en el monitor. Tras investigar un poco, pude dar con la causa. Se trata de un problema de «stuck pixels» por interferencia o pérdida de bits. Cuando la señal no es perfecta, los valores de color más oscuros (donde el voltaje de la señal es más bajo o más sensible al ruido) sufren errores de interpretación y el monitor «se rinde» mostrando un subpíxel brillante (verde por defecto en muchos controladores).

Y la causa raíz era el frankenstein que estaba montando: la combiación de elementos muy nuevos, como el Mac Mini M4, algunos algo más antiguos, como la dock station, y otros muy veteranos, como el monitor HP L2045w, que además está conectado con un cable USB con un adaptador DVI. es un modelo veterano y el estándar DVI es una señal digital antigua. Es conocido que, a veces, las docks no gestionan bien la conversión de señal hacia monitores legacy. El Mac Mini M4 tiene una salida de video muy potente que la dock podría estar intentando «negociar» de forma incorrecta con un monitor que solo entiende señales antiguas.Para corregir el problema tuve que cambiar la tasa de refresco que el Mac Mini M4 negociaba con el monitor. En vez de los 75 Hz que configuraba por defecto, tuve que bajarla a 60 Hz. Y con esto desapareció el problema.
Con todo ello configurado adecuadamente, estoy pudiendo usar perfectamente el Mac Mini M4 en Santiponce, sin tener que andar conectado y desconectando periféricos. Y todo ello usando la misma dock station que utilizo para el trabajo. 🙂