Grabación a vista de dron de Monte Coirego, ubicado en Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), efectuada con un dron DJI Mini 3 Pro el 15/12/2024.
Monte Coirego, ubicado en Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), es una serie de lomas que se elevan más de 700 metros sobre el nivel del mar. Su ubicación alejada de la costa y de grandes núcleos urbanos lo convierte en un lugar excepcional para la observación de las estrellas. Este monte forma parte de la Serra do Cando, conocida como la “Montaña Mágica” debido a los poderes mágicos que se le atribuyen, comparable solo con el Monte Pindo.
En el corazón de Monte Coirego se encuentra el Observatorio Astronómico de Cotobade, gestionado por la Asociación Astronómica Sirio. Este observatorio, construido en 2008, cuenta con un telescopio Meade LX200 ACF de 40 cm de diámetro y prismáticos gigantes, permitiendo a visitantes y aficionados explorar el cielo nocturno con claridad excepcional.
En lo relativo a sus valores naturales, el monte alberga una pequeña laguna estacional conocida como Campo da Poza, donde se pueden encontrar habitualmente caballos salvajes que tan frecuentes son en la zona. Actualmente, se calcula que hay alrededor de 350 ejemplares distribuidos en diez manadas, ocupando aproximadamente 3.000 hectáreas de terreno en los montes de A Estrada, Cerdedo-Cotobade, Campo Lameiro y Cuntis.
Monte Coirego no solo es importante por su valor astronómico, sino también por su rica biodiversidad y patrimonio cultural. El área está siendo desarrollada como un parque forestal de 65 hectáreas, que incluirá senderos para caminantes y ciclistas, y pondrá en valor elementos singulares como las Eiras dos mouros, el Outeiro da Cruz, y restos castreños de diferentes épocas.
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Drone footage of Monte Coirego, located in Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), captured with a DJI Mini 3 Pro drone on 15/12/2024.
Monte Coirego, situated in Cerdedo-Cotobade (Pontevedra), is a series of hills rising over 700 meters above sea level. Its location, far from the coast and large urban centers, makes it an exceptional place for stargazing. This mountain is part of the Serra do Cando, known as the “Magic Mountain” due to the magical powers attributed to it, comparable only to Monte Pindo.
At the heart of Monte Coirego lies the Cotobade Astronomical Observatory, managed by the Sirio Astronomical Association. This observatory, built in 2008, features a 40 cm diameter Meade LX200 ACF telescope and giant binoculars, allowing visitors and enthusiasts to explore the night sky with exceptional clarity.
Regarding its natural values, the mountain hosts a small seasonal lagoon known as Campo da Poza, where wild horses, common in the area, can often be found. Currently, it is estimated that there are around 350 specimens distributed in ten herds, occupying approximately 3,000 hectares of land in the mountains of A Estrada, Cerdedo-Cotobade, Campo Lameiro, and Cuntis.
Monte Coirego is not only important for its astronomical value but also for its rich biodiversity and cultural heritage. The area is being developed as a 65-hectare forest park, which will include trails for hikers and cyclists, and will highlight unique elements such as the Eiras dos mouros, the Outeiro da Cruz, and castro remains from different periods.
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Música:
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El domino 23 de mayo realice una etapa ciclista en la zona de Cotobade. En concreto, recorrí parcialmente el recorrido 1 del Centro de BTT de Carballedo, cercano a Forcarey. Empecé la etapa recién pasadas las 9:00h, saliendo junto al edificio antiguo del Ayuntamiento de Cotobade. El recorrido empieza en subida, dirigiéndose por el pequeño casco urbano desde el ayuntamiento a la capilla de San Roque. Allí el camino gira a mano derecha, y continúa por carretera local.
Apenas 1 km después se llega a la PO-232, que hay que cruzar, y emprender un breve tramo de subida por carretera. En mi caso, tuve que hacer una pequeña parada para ajustar las mordazas de freno, merced al cambio de pastillas que tuve que realizar tras la etapa de la semana pasada. Reanudada la marcha, tras algo menos de 500 metros se abre a la izquierda de la carretera un camino empedrado, que hemos de tomar, en continuo ascenso por la montaña. Se trata éste de un viejo camino romano, que nos acompañará prácticamente en todo nuestro ascenso hasta Monte Coirego. La subida es sinuosa y va ascendiendo poco a poco por una montaña que se encuentra abundantemente explotada en el aspecto maderero, lo que tiene la ventaja de que los caminos se encuentran bastante limpios.
Tras un rato de ascenso, se llega a un pequeño robledal donde el camino se bifurca en dos. A la derecha está señalizado como “Carballeira de D. Elías”, y en sus cercanías se puede encontrar el Molino de la Iglesia. Se trata ésta de una calzada romana que asciende hasta las cercanías del observatorio astronómico. Siguiendo de frente se continúa por otro ramal, también acreditado como romano, que se acaba volviendo a encontrar con el primero.
El ascenso es bastante técnico, a tramos con una cierta pendiente, pero permite disfrutar en todo momento de este gran deporte, además de unas estupendas vistas del entorno.
Tras 1’3 kilómetros de ascenso desde el robledal anterior, se llega a una pequeña turbera, la Braña de las Pozas Secas. Allí realicé un pequeño descanso, donde pude observar varias cosas curiosas: un ciervo que huía en la distancia, el calvero creado por la turbera, y lo que parecían ser emanaciones de gases provenientes de la descomposición de la materia orgánica que genera la turba.
En este punto el camino desaparecía brevemente, pero tras pasar una pequeña corriente de agua, y al fondo de la turbera, junto a un abrevadero, el camino vuelve a aparecer, siempre en ascenso, en una zona en la que se había realizado una tala recientemente. Al poco se llega a una pista forestal, que se ha de tomar a mano derecha, para ascender de una manera bastante cómoda hasta el observatorio astronómico de Cotobade.
Tras dejar atrás el observatorio, se continúa por la misma pista, que describe un giro a la izquierda para alcanzar una pequeña laguna, junto a la que encontré una manada de caballos salvajes, que no pude menos que pararme a grabar.
Tras esta breve parada, reemprendí la marcha con el objetivo de alcanzar la cota máxima de la etapa: el alto de Monte Coirego. Pasada la laguna, se cruza una pista asfaltada, y se sigue de frente por una pista que serpentea el monte, buscando su cima. Al principio empieza suave, pero poco a poco va ganando en dureza, llegando en esta primera parte a alcanzar pendientes del 12%. A los 800 metros, a mano derecha se abre un atajo que permite subir de manera más rápida al monte. Rápida y brutal, con tramos al 17% de desnivel, pero con un firme fiable, aunque algo pedregoso. Tras estos 300 metros de recorte, se vuelve a salir a la misma pista de antes, que permite culminar la subida al alto 300 metros después, a 771 msnm.
Las vistas son estupendas, y en un dia tan despejado como el que tuve, se podía observar fácilmente la ría de Pontevedra, aunque el resto de puntos cardinales dejaban vistas que no desmerecían en nada la anterior, y entre las que destacaban la vista de la laguna y el observatorio, esta vez desde arriba.
Tras un pequeño descanso, emprendí la bajada por el monte, que no pude menos que grabar.
De vuelta a la carretera, tomé ésta en suave descenso hasta O Cádavo, donde destaca la Capilla del Santo Ángel de la Guarda.
Desde allí, se toma una pista que en descenso suave, con algunas subidas y bajadas, se dirige a la población de Vila de Arriba, por una pista forestal en zona explotada por madereras.
Hasta ese momento el recorrido estaba siendo estupendo, pero al llegar a las cercanías de Vila de Arriba se consumó el desastre. La pista que había ido trayendo hasta ese momento, muy clara, llegó a un cierre con alambre de espinos que impedía el paso. Tras consultar el rutero GPX, observé que me había desviado parcialmente del recorrido. Desandé mis pasos para encontrar una nueva senda, que tampoco correspondía exactamente con el recorrido GPX. Volví adelante y atrás, hasta encontrar un camino casi completamente perdido por la maleza.
Camino que volvía a desviarse del recorrido, y que moría en una nueva alambrada. Había otra pista clara, pero se alejaba bastante de Vila de Arriba, y que ni siquiera aparecía en los mapas, lo que podía significar grandes dolores de cabeza. Así que me decidí a cruzar la cerca, e intentar recuperar el camino, que supuestamente cruzaba la torrentera que tenía frente a mí. Mala decisión. No había camino, y pronto me encontré andando entre la maleza, saltando cercas y con la bici al hombro, para llegar a una plantación de la tríada galaica: tojos, zarzas y ortigas. Desesperado, salté otra nueva cerca para emprender el descenso por la torrentera, con agua hasta las rodillas. Avancé unos 50 metros de esta guisa, hasta un punto en el que el torrente estaba bloqueado por un arbol caído. Ahí salí de nuevo a la maleza, menos densa que antes, y pude avanzar entre unos eucaliptos, hasta llegar de nuevo al camino que indicaba el GPX. Cómo no, comido de maleza, aunque no tan cerrada como en espantos anteriores.
Pude avanzar sin demasiadas penurias los 300 metros que me separaban de Vila de Arriba. Tan sólo para descubrir que había pinchado. La verdad, me sorprendía no haberlo hecho antes. Me tocó cambiar de cámara, y por alguna razón que no alcanzo a comprender, la cubierta que había podido sacar sin problemas se resistió enormemente a ser colocada de nuevo. En fin. Solucionado el pinchazo, emprendí el ascenso por carretera hacia Trabazo. Al llegar a la cima me percaté de que iba de nuevo pinchado, aunque con una fuga lenta. Eso supuso la puntilla a la etapa. En vez de girar a mano derecha por una pista forestal que tendría que llevarme hacia Cuspedriños primero, y luego en descenso hasta Paraños antes de volver a Carballedo, opté por seguir por carretera a Trabazo, y luego seguir recto -también por carretera- y dar por finalizada la etapa con un recorte de 5 kilómetros sobre el recorrido previsto. Etapa, que pese a las penurias del final, no puedo menos que calificar de estupenda.
Datos de la etapa
Etiquetas: calzada romana, carballedo, cotobade, monte coirego, mtb, observatorio astronómico