msgbartop
Asociado al gabinete del Doctor Caligari
msgbarbottom

16 feb 06 Las cosas de Sevilla

Sevilla es una ciudad peculiar, para todo. Después de un tiempo viviendo aquí empiezas a insensibilizarte, por lo cual la siguiente pregunta es si las personas normales (léase no sevillanas) te notan alguna rareza impregnada de la ciudad de la que tú no te has dado cuenta. Esto es especialmente preocupante para un hijo de la capital de Al Ándalus.

En fin. En estos días estas rarezas se han dejado ver de tres maneras claramente diferentes:

La primera de ellas hace referencia a las obras de restauración de las fachadas de la Catedral de Sevilla. Ya iba tocando, pues la contaminación urbana ha hecho dura mella en algunas de las fachadas, en especial en las de la Avda. de la Constitución (antiguamente conocida como Calle de los Genoveses), que estaba completamente negra. Pues bien, dado que la Catedral se va a tirar cuatro años entoldada, convocaron en su día un concurso de ideas para ese toldo, de tal manera que no se viera tan feo, y te pudieras consolar con algo. ¿Y cuál ha sido el diseño del toldo ganador? El logo de Lacoste. Si es que por algo se habla de señoritos sevillanos.

La segunda peculiaridad sevillana ha sido la inauguración esta mañana de la versión sevillana del London Eye: una noria de 60 metros de alto que se encuentra emplazada en el Prado de San Sebastián, más o menos entre la Fábrica de Tabacos y la Plaza de España. Dicen que da una vista espectacular, similar a la que hay de la ciudad desde la Giralda. La verdad, tengo ganas de subirme, pero teniendo en cuenta que esto es Sevilla (siempre recuerdo aquella frase épica de Nadie Conoce a Nadie -”no tienes nada de qué preocuparte, si el que trata de atentar contra tí es un sevillano seguro que hará una chapuza. Qué se puede esperar de una ciudad en la que el norte de los mapas mira hacia la izquierda”-), y que justo debajo de la noria pasa la línea 1 del metro (sí, esa que se hunde), creo que voy a dejar pasar algunos meses antes de aventurarme por la zona, no vaya a ser que el paseo lo hagamos de verdad, pero por Sevilla y con la noria puesta. Ah, claro, se me olvidaba que los que han hecho la noria son los ingleses. Entonces puede que sólo deje pasar algunas semanas…

La tercera peculiaridad es el macrobotellón (o botellona, como dicen aquí -más sevillanadas-) que lleva todo el día celebrándose en Reina Mercedes, a escasos 200 metros de mi Escuela, supuestamente para celebrar el fin de los exámenes. Éste, como otras veces, se ha convocado a través de correo electrónico, así que no creo que tarde mucho en salir algún meapilas que cargue contra las nuevas tecnologías como corruptoras de la juventud. El caso es que lo que más gracia me ha hecho es lo del fin de los exámenes. Pues se ve que mis profesores no se han enterado de eso, pues yo he tenido examen esta tarde (por suerte entre el botellón y el edificio de la ETSII están los de Matemáticas, Físicas, Químicas, Arquitectura y Arquitectura Técnica, así que no nos hemos enterado), y aún tengo otro mañana. Van a tener que ponerse de acuerdo en la Junta de Escuela para coordinar el fin de los exámenes con el botellón de celebración de fin de exámenes, vaya. Y Diox Todopoderoso, porque hoy precisamente está lloviendo. Y se van a aguar los cubatas, oye…

Sevilla. Qué cosas…

VN:F [1.9.20_1166]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
Comparte este artículo:
  • Twitter
  • Facebook
  • email
  • StumbleUpon
  • Delicious
  • Google Reader
  • LinkedIn
  • BlinkList

Comentarios de los lectores

  1. |

    Esteeeee,

    Noto cierto rintintin hacia Sevilla en tu post?

    Por cierto quien eres? Mas q nada pq conozco a gente en la etsii
    asi q lo mismo…..

    VA:F [1.9.20_1166]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    Responder a este comentario
  2. |

    ¿Un poquito, sólo? Debo de estar perdiendo facultades… XD

    No, en serio. Sé que cargo un poco las tintas, pero la verdad, da coraje observar cómo una ciudad que podría ser una de las maravillas del mundo se limita a hacer a veces semejantes patochadas. Sevilla tiene una cosa que es muy buena y peligrosamente mala al mismo tiempo: que se cree que es la mejor ciudad del mundo. Me explico: digo que es buena porque el primer paso para ser algo es creérselo, sobre todo cuando se tienen los mimbres para ello. Pero es malo porque Sevilla cae, en líneas generales, en una autocomplacencia sumamente peligrosa. Y para explicar lo que quiero decir, cedo los trastos a un maestro como Arturo Pérez-Reverte.

    En cuanto a quién soy… bueno, digamos que soy el amigo de los osos y el invitado de las águilas. Yo soy el Ganador del Anillo y el Porta Fortuna; y yo soy el Jinete de Barril. Sería demasiado fácil si lo dijera directamente… :)

    Por cierto, er… tumismo ^_^u. Bienvenido a mi bitácora. Espero que te guste y volver a leerte por aquí.

    VN:F [1.9.20_1166]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
    Responder a este comentario

Deje un comentario







7 − cinco =