Si hablas con Dios, eres religioso. Si Dios te responde, estás loco

Ayer estuve dando pedales en el entorno de Glendalough, en las montañas Wicklow. Estuve andando -más que rodando- por la zona de las antiguas minas de plomo, y por el camino de San Kelvin Kevin, que comunica la zona monástica con el cercano pueblo de Hollywood.