El 28 de febrero de 2025 no fue un día cualquiera para salir a rodar. Me encontraba en el corazón de la comarca de Tabeirós – Terra de Montes, en Galicia, con una misión clara: combinar mi pasión por el ciclismo de montaña con la tecnología de drones para capturar la esencia de nuestra historia. A bordo de mi fiel Fuji Sundance SE, una bicicleta completamente rígida que hoy lucía un montaje algo peculiar —grupo Shimano GRX de gravel y cubiertas lisas de commuting—, me dispuse a completar un recorrido de poco más de 22 kilómetros lleno de contrastes, historia y algún que otro reto técnico inesperado por la elección de los neumáticos.

Inicié la marcha desde Forcarey, saliendo por la zona de A Chamosa en dirección a Las Casetas. Las piernas empezaban a entrar en calor mientras el paisaje gallego se abría ante mí. Al llegar a Las Casetas, giré a mano derecha buscando la dirección hacia las Rabadeiras. En este punto, tomé el desvío que permite enlazar con la carretera que sube hacia Aciveiro a través de San Bartolomé. Es un tramo de transición agradable donde el entorno rural te envuelve por completo. Tras pasar por Andón, llegué a uno de los puntos clave de la jornada: el Monasterio de Aciveiro. No pude evitar hacer una parada obligatoria para admirar la sobriedad y la paz que emana este conjunto arquitectónico, joya del románico gallego.

Tras la visita cultural, emprendí el camino de vuelta. Para evitar el asfalto monótono, decidí circular en paralelo a la carretera que baja hacia Cachafeiro, utilizando una pista lateral contigua que me permitía mantener el contacto con la tierra. Poco después, me desvié de nuevo a la derecha para encarar la pista que lleva hacia Valiñas. Aquí empezaba lo que para mí era el plato fuerte del día: el descenso hacia el Castro de Loureiro. Con el DJI Neo sobrevolándome para capturar cada movimiento, me lancé por la corredoira que bordea este antiguo yacimiento.

Bajar por una corredoira técnica con una bici rígida y neumáticos lisos fue, como ya sospechaba, una decisión arriesgada pero emocionante. El Castro de Loureiro es uno de los diez yacimientos castreños catalogados en Forcarey y ocupa una posición estratégica envidiable. Desde allí, la vista domina todo el valle, lo que confirma su importancia histórica como punto de control de rutas. Hice una segunda parada allí para documentar el sitio, sintiendo la energía de un lugar que, aunque aún no ha sido excavado, guarda secretos milenarios entre su maleza y su ubicación privilegiada. El descenso continuó hacia el río Lérez, exigiendo la máxima concentración para no perder tracción con mis cubiertas de ciudad.

La parte final de la ruta me llevó a enlazar por carretera a través de Espindo. Justo antes de entrar en Cachafeiro, giré de nuevo a la derecha para realizar un último descenso por campo abierto que me condujo hasta Casanova. Fue un tramo vibrante antes de afrontar el último esfuerzo: la subida de regreso a Forcarey por A Ponte. Al finalizar, el GPS marcaba 22.07 km con un desnivel positivo de 523 metros, una mañana redonda donde la tecnología moderna del dron y la historia antigua de los castros se dieron la mano bajo el cielo de Galicia.

Datos clave de la etapa:

  • Distancia: 22.07 km
  • Tiempo en movimiento: 1h 33m
  • Ganancia de elevación: 523 m
  • Velocidad media: 14.1 km/h
  • Velocidad máxima: 47.5 km/h
  • Fecha: 28 de febrero de 2025
  • Tipo de actividad: Ride

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