El pasado 4 de mayo de 2025 decidí lanzarme a una nueva aventura ciclista por los alrededores de Forcarey, en la comarca gallega de Tabeirós – Terra de Montes. Para esta ocasión, elegí mi fiel Fuji Sundance SE, una bicicleta de montaña clásica que he convertido a gravel y que se comporta de maravilla en terrenos mixtos. La jornada se presentaba como un auténtico desafío meteorológico, pero eso solo añadió un toque de épica a la ruta.

Desde el primer momento, el clima gallego marcó el ritmo. Según los datos históricos de la estación de Beariz, en Orense, las temperaturas oscilaron entre los 9.2°C y los 16.7°C, creando un ambiente fresco y húmedo. Lo más notable fueron los 24.2 mm de precipitación registrados durante la madrugada; una lluvia persistente que, si bien empapaba el terreno, realzaba el verde intenso de estos montes. Salí de Forcarey por la carretera de la Chamosa con la determinación de disfrutar del barro y el paisaje, alcanzando pronto la zona de las Casetas.

Continué mi camino siguiendo la carretera hacia La Estrada, pero buscando siempre esos tramos de asfalto abandonado que conservan un encanto especial y te alejan del tráfico. Al llegar al desvío hacia A Mámoa, hice un giro a la izquierda a la altura de la Cruz de los Arrieros, un punto emblemático que respira historia. En ese entorno, la humedad hacía que el aroma a pino y tierra mojada fuera casi embriagador, recordándome por qué pedalear en Galicia en primavera es una experiencia sensorial única.

Tramo de monte en las cercanías de Parada
Tramo de monte en las cercanías de Parada

Enlacé hacia A Mámoa, pero antes de entrar en el núcleo, giré a mano derecha para iniciar un descenso técnico y divertido hacia Tomonde. Las condiciones del firme, algo resbaladizo por los más de 24 litros por metro cuadrado que habían caído, me obligaron a mantener la concentración máxima. Desde Tomonde, tomé la carretera en dirección a Cerdedo, aunque no tardé en desviarme a la izquierda en el cruce de Loureiro para adentrarme en lo que sería el plato fuerte del día: una pista de monte que me conduciría hacia Parada.

Tramo de monte en las cercanías de Parada
Tramo de monte en las cercanías de Parada

Uno de los momentos más espectaculares fue recorrer las corredoiras de la población de Parada, en Cerdedo. Esta zona es famosa por su puente de origen romano, pero en esta etapa mi atención se centró en el increíble tramo de pista forestal que atraviesa el bosque. Aproveché para estrenar mi nuevo DJI Neo y capturar la magia de este sendero ancestral. La edición del vídeo ha sido además un hito personal, ya que es el primer trabajo que realizo con mi nuevo Mac Mini M4 utilizando DaVinci Resolve 20; el flujo de trabajo es sencillamente espectacular y el resultado hace justicia a la belleza del lugar.

Indicador del Sendero de Ponte de Parada
Indicador del Sendero de Ponte de Parada

Tras disfrutar del bosque y la historia de Parada, emprendí el regreso hacia Forcarey por la carretera de Castrelo. Fueron 24 kilómetros de pura conexión con la naturaleza, donde la lluvia no fue un impedimento, sino un elemento más de la aventura. Una ruta corta pero intensa, perfecta para poner a prueba la Fuji Sundance SE y disfrutar de los rincones ocultos de nuestra geografía.

Datos clave de la etapa:

  • Distancia: 24.01 km
  • Tiempo en movimiento: 1h 40m
  • Ganancia de elevación: 557 m
  • Velocidad media: 14.4 km/h
  • Velocidad máxima: 61.2 km/h
  • Fecha: 4 de mayo de 2025
  • Tipo de actividad: Ride

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